See His Beauty in His authority. The Lord produced fruit of repentance among those who belonged to Him, despite all the mockery He was subjected to. Caiaphas tried to be smart, giving the Sanhedrin a foundation to kill the Lord. He ended up proclaiming the Truth he was so blind to see.

 

See His Beauty in the way He loves you. Yes, Caiaphas was right about the substitutionary atonement of Christ in our behalf, and John brings the nature of that atonement to the front burner when he uses the Passover as the context. Christ Jesus is the Lamb of God that takes away the sin of the world. His love for His people is demonstrated by His obedience to the Father, the humiliation He endured, and the sacrifice He made (Himself!). All for His glory and our benefit. All because of His grace and not because of the way we respond to Him.

 

We are blind to our own corruption, and we instigate rebellion against the LORD. But with His love and authority He brakes that rebellion, demonstrating there is no one like Him.

 

This is one way to describe the unstoppable love of our God:

Surely (asseverative, often introducing with emphasis the expression of a truth) goodness and
mercy shall follow (to pursue ardently, aim eagerly to secure) me
all the days of my life,
and I shall dwell in the house of the Lord forever. – Ps.23:6

 

Worship Him, this evening, accordingly.

 

Blessings.

 

-AV

 

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Ve Su Belleza en Su autoridad. El Señor produjo frutos de arrepentimiento entre los que le pertenecían, a pesar de todas las burlas a las que fue sometido. Caifás trató de ser inteligente y le dio al Sanedrín una base para matar al Señor. Terminó proclamando la Verdad que estaba tan ciego de ver.

 

Ve Su Belleza en la forma en que te ama. Sí, Caifás estaba en lo cierto acerca de la expiación sustitutiva de Cristo en nuestro lugar, y Juan pone la naturaleza de esa expiación en primer plano cuando usa la Pascua como contexto. Cristo Jesús es el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo. Su amor por Su pueblo se demuestra por Su obediencia al Padre, la humillación que sufrió y el sacrificio que hizo (¡Él mismo!). Todo para Su gloria y nuestro beneficio. Todo por su gracia y no por la forma en que le respondemos.

 

Estamos ciegos a nuestra propia corrupción, e instigamos la rebelión contra el Señor. Pero con Su amor y autoridad Él frena esa rebelión, demostrando que no hay nadie como Él.

 

Esta es una manera de describir el amor imparable de nuestro Dios:

 

Ciertamente (aseverativo, a menudo introduciendo con énfasis la expresión de una verdad) la bondad y
la misericordia me seguirán (para perseguir con fervor, con el objetivo de asegurar con avidez) todos
los días de mi vida,
y habitaré en la casa de Jehová para siempre. – Sal.23:6

 

Adórale a Él, esta noche, en consecuencia.

 

Bendiciones

 

-AV