In their exchange, the Lord Jesus Christ asked Martha a deeply personal question. It should not come as a surprise, since this is the way our Lord really is: He acknowledges our pain and our  needs, at the same time that points to the condition of our heart.

 

“Do you believe this?” was the question.

 

With this simple enquiry, God the Son is forcing Martha to confront the realities of her brokenness with the glorious results of His Beauty.

 

Here and now, the same question is before you and I.

 

How could we, with the way we live this life, declare that (Yes!) we believe He is the Christ, the Son of God, who has come and who will return very, very soon? (By the way, the fact that He has come, and that His return is imminent are the “bookends” of our congregation’s mission statement).

 

Let me give you just three potential answers to this question:

  1. In your political engagement, show more concern for the fellow human being on the other side of the issues that matter for you. Show civility, no matter what.
  2. Express peace and hope when life refuses to go according to your plans.
  3. Reject the idea that your worth is related to what you do and what you have.

 

Church, living this way is the evidence of His love and authority every human heart is looking for. Please, please do not keep it for yourself.

 

Blessings.

 

-AV

 

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En su intercambio, el Señor Jesucristo le hizo a Marta una pregunta profundamente personal. No debería ser una sorpresa, ya que así es como realmente es nuestro Señor: Él reconoce nuestro dolor y nuestras necesidades, al mismo tiempo que apunta a la condición de nuestro corazón.

 

“¿Crees tú esto?”, fue la pregunta.

 

Con esta simple pregunta, Dios el Hijo está obligando a Marta a confrontar las realidades de su quebrantamiento con los gloriosos resultados de Su Belleza.

 

Aquí y ahora, la misma pregunta está ante nosotros.

 

¿Cómo podríamos nosotros, con la forma en que vivimos esta vida, declarar que (¡Sí!) creemos que Él es el Cristo, el Hijo de Dios, quién ha venido y quién regresará muy, muy pronto? (Por cierto, el hecho de que Él ha venido y que su regreso es eminente son los “sujetalibros” de la declaración de la misión de nuestra congregación).

 

Permítame darle solo tres posibles respuestas a esta pregunta:

  1. En su compromiso político, muestre más preocupación por los demás seres humanos en el otro lado de los temas que son importantes para usted. Muestre civilidad, pase lo que pase.
  2. Exprese paz y esperanza cuando la vida se niegue a ir de acuerdo con sus planes.
  3. Rechace la idea de que su valor está relacionado con lo que hace y con lo que tiene usted.

 

Iglesia, vivir de esta manera es la evidencia de Su amor y autoridad que todo corazón humano está buscando. Por favor, por favor, no lo guardes para ti.

 

Bendiciones

 

-AV