Our needs can feel so overwhelming… even blinding at times.  And sometimes they are not even real.  But God knows us… He knows our deepest desires… He knows the things that actually can cause us to be in real danger.  And He’s bigger than them all.  We cannot come up with a need that is too great… too heavy… to costly for Him to meet.  In fact, He’s already done that.

And He’s looking not only at this life, but at the length of our existence.  He’s thinking about our long-term welfare and is able to work things together for our good and His glory.

In the end of our sermon passage (Habakkuk 3:17-19) we saw all the needs that Habakkuk feared would go unmet.  He was able to surrender them to our faithful, sovereign, loving God.

What need do you need to lay down at His feet?  (or lay down again?…)

:: :: ::

Nuestras necesidades pueden sentirse tan abrumadoras … incluso deslumbrantes a veces. Y a veces ni siquiera son reales. Pero Dios nos conoce … Él conoce nuestros deseos más profundos … Él sabe las cosas que realmente pueden hacernos estar en peligro real. Y Él es más grande que todos ellos. No podemos encontrar una necesidad que sea demasiado grande … demasiado pesada … tan costosa como para que Él no pudiera con ella. De hecho, ya demostro que si puede.

Y no solo Él está mirando este momento en nuestra vida, sino a lo largo de toda nuestra existencia. Está pensando en nuestro bienestar a largo plazo y puede hacer que las cosas sean para nuestro bien y su gloria.

Al final de nuestro pasaje de sermón (Habacuc 3:17-19) vimos todas las necesidades que Habacuc temió que no se cumplieran. Pudo entregarlos a nuestro Dios fiel, soberano y amoroso.

¿Qué necesidad necesitas poner a Sus pies? (¿o poner de nuevo? …)