It’s Saturday! The week is almost over, and in a few hours we will gather to start the week worshiping the Triune God of the Universe – at the beginning of a new week to remind us that He is making everything anew.

 

As a way to prepare your heart for worship, let me invite you to read Jude 24 and 25, again:

 

Now to him who is able to keep you from stumbling and to present you blameless before the presence of his glory with great joy, to the only God, our Savior, through Jesus Christ our Lord, be glory, majesty, dominion, and authority, before all time and now and forever. Amen.

 

Two questions: What do you admire Him for, the most? And, tomorrow, How could you express that admiration more clearly?

 

Remember, we can only admire what we know. He, in His mercy and love and grace, has provided the means for you to know Him, to see His Beauty clearly.

 

Take advantage of that blessing, and come ready to express that admiration your reconciled heart is telling you He deserves.

 

Remember His grace.

 

-AV

 

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¡Es sábado! La semana casi ha terminado, y en unas pocas horas nos reuniremos para comenzar la semana adorando al Dios Triuno del Universo – al comienzo de una nueva semana para recordarnos que Él está haciendo todo nuevo.

 

Como una forma de preparar tu corazón para la adoración, permíteme invitarte a leer Judas 24 y 25, nuevamente:

 

Ahora, a él, que es capaz de evitar que tropiece y de presentarle sin mancha ante la presencia de su gloria con gran gozo, al único Dios, nuestro Salvador, por Jesucristo nuestro Señor, sea la gloria, la majestad, el dominio y la autoridad, antes de tiempo y ahora y siempre. Amén.

 

Dos preguntas: ¿Cuál es la razón más grande que tienes para admirarlo a Él? Y, mañana, ¿cómo podrías expresar esa admiración más claramente?

 

Recuerde, solo podemos admirar lo que sabemos. Él, en Su misericordia, amor y gracia, ha provisto los medios para que tú lo conozcas, para que veas Su Belleza con claridad.

 

Aproveche esa bendición y prepárate para expresar la admiración que tu corazón reconciliado te dice que Él se merece.

 

Recuerda su gracia.

 

-AV